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Nov / 2017

Mujeres terroríficas

Por Mirari Ugarte

Hagamos del poder creador de las mujeres un futuro. Ayer, tomamos pequeños sorbos de terror que han sido producidos, dirigidos y actuados por las mujeres. Se emitieron cortos asociados con el colectivo “We are the weirdos”, un grupo londinense que lucha por visibilizar a las mujeres en toda esa industria de cine de dinosaurio, pero sobre todo, en el ámbito del terror, donde no se acostumbra a ver a mujeres si no es a través de personajes secundarios y a menudo, sexualizados para el placer de los hombres.

Este grupo de mujeres vienen pisando fuerte, pero desde ámbitos completamente diferentes. Una gran señal de que se encuentran en cada recóndito del cine.
tfg we are the weirdos

Entre ellos podemos encontrar cortos que nos harán revolver incómodos en los asientos, como la película “Dead. Tissue. Love”. Dirigido por Natasha Austin-Green, se trata de un corto documental que relata los sentimientos de una chica que descubre sentir fascinación por la necrofilia. Tratar un tema tabú con tanta valentía y convertirlo más cercano al conocimiento y a las experiencias humanas crea un impacto del que cuesta desprenderse. Un corto provocativo y que dará qué hablar, para quienes se atrevan.

El ámbito de la animación tampoco se queda atrás. La directora Suraya Raja nos trae el corto “Don’t think of a pink elephant”. La protagonista es una adolescente que tiene una fuerte lucha interna respecto a pensamientos intrusivos que no controla. Nada da más miedo que saber que nuestros miedos son solo parte de nuestras propias fantasías y que no tienen nada que ver con el mundo exterior. El corto trata temas como la lucha interna que mantenemos con nuestros miedos, y la inseguridad que provoca creer que no podemos controlarlos.

Por último, me gustaría mencionar el corto “Shortcut”, dirigido por Prano Balley-Bond. Uno de los cortos más divertidos y entretenidos de todos los emitidios ayer. Aunque se trate de una historia sencilla, tiene un toque de humor y de ironía que consiguió desprender algunas carcajadas en la sala del cine.

Lo único que no me ha gustado tanto de estos cortos (siendo un detalle que ha permanecido latente en la gran mayoría de los mismos), es la justificación de la violencia a causa de un motivo moral de fondo. Es decir, la gran mayoría de las escenas de terror eran causadas por los malos actos de los hombres, como una especie de moralidad que se redime con un castigo paranormal.

No creo que sea necesario basarse tanto en los actos de los hombres que puedan perjudicar a estas mujeres para justificar el daño que éstas puedan causar a los mismos. Aunque el corto “Sorry, We’re closed” se libre de esta acusación, lo cierto es que he echado un poco de menos que las protagonistas fuesen malvadas por el simple placer de serlo. A lo que me refiero es a que no necesitasen justificarse a sí mismas por no comportarse como no se esperaba que lo hiciesen.

Ambiente principal. 8
Para finalizar, me gustaría mencionar la importancia de la existencia de un colectivo (We are the weirdos) que permita a las mujeres ayudarse entre sí frente a las desigualdades. La unión siempre hizo la fuerza y en este caso no iba a ser diferente. Aunque no me cabe ninguna duda de que si el listón se mantiene así de alto, no solo el futuro, sino el mismo presente del cine de terror será de las mujeres.

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