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Api / 2015

Terror y útopia: Moscú en 1937, Karl Schlögel

Autorea: juaninger

Terror y utopia, Moscú en 1937, Karl SchlögelTerror y Utopia: Moscú en 1937
Karl Schlogel
Acantilado 2014
998 orrialde 45 €
ISBN 9788416011322

Post hau gaztelaniaz argitaratu da.

Estamos ante un ensayo de grandes dimensiones -933 páginas- y de un gran valor, pretende reunir documentación hasta ahora dispersa y la también recien descubierta tras la apertura de los archivos de la extinta URSS.
Basándose en ésta, el autor intentará situarse en el tiempo, 1937, el escenario -Moscú como imagen de la nueva patria- y la acción -la lucha por crear un nuevo sistema que generará los grandes logros pero tambien las grandes matanzas de 1937.

Como bien indica en el título, nos movemos entre el Terror y la útopia y Schlogel hará lo posible para  reunir estos contradictorios fenómenos y experiencias del 37 de una manera coherente y no excesivamente pesada.

¿Qué nos aporta su lectura? En principio es apto sólo para aquellos muy interesados en hacerse una idea global de esta etapa crucial de la historia europea. Es también una nueva clave para intentar entender el drama que supuso el stalinismo y sus masacres comparables a las de los nazis, o a las de Mao en China.
Fenómenos como el miedo de la población, la configuración de elementos represivos fuertemente burocratizados (NKVD, Lubianka, Bujovo..), el culto a la personalidad (el padrecito Stalin)..  forman los estambres de la red de Terror, una red que no verá su fin con la Gran Guerra Patriótica o Segunda Guerra Mundial.
El autor tambien se plantea como nosotros por qué la población soporta esta situación, y nos recuerda las “Utopias” o aquellos logros del régimen a costa de sus terribles  sufrimientos: la colectivización, la creación de una nueva Moscú pensada para 5 millones de personas, las visitas de intelectuales extranjeros, elaboración de censos para garantizar los procesos electorales, impulso decidido de la cultura (alfabetización y una tupida red de bibliotecas, sobre todo infantiles), creación de canales que unen a Moscú con el mar, el Mosfilm, el Parque Gorki…

Quizás su lectura sirva para hacernos entender el poder de estas grandes maquinarias que ponen por delante el crear una nueva sociedad y acaban llevándose por delante todo lo que encuentran a su paso.
En el caso de Stalin a mi particularmente me resulta un tanto “gracioso” el “cambio de cromos”: los victimarios pasaban a ser víctimas con un chasquido de dedos.
¿Consistirá en eso la llamada “justicia poética”?

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