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Uzt / 2015

El marciano, Andy Weir

Autorea: rubenvidal

El marcianoEl marciano, Andy Weir
Nova, 2014
407 orrialde, 21 €
ISBN 9788466655057

Post hau gaztelaniaz argitaratu da.

A veces me da por pensar que uno no elige las cosas sino que las cosas le eligen a uno. Este pensamiento profundo (o parida gorda, según se mire), vine al caso de lo siguiente. Sin ser el abajo firmante especialmente aficionado a la ciencia ficción, fue la ciencia ficción quien llamó a su puerta. Y tras abrírsela de par en par, todo apunta a que vaya a instalarse en su morada a perpetuidad. Y ello, en parte, gracias a obras como la que os presento a continuación.

El marciano de Andy Weir (importante la cursiva) no habla de seres verdes con bocinas en lugar de orejas. Relata la odisea de un astronauta que, a causa de un accidente, queda abandonado a su suerte en el planeta rojo. Y las peripecias que tendrá que llevar a cabo para sobrevivir, prácticamente con una navaja suiza y una pajita de refresco, hasta que alguien le eche en falta. O no. No se preocupen que este breve resumen no tiene el más mínimo asomo de spoiler porque todo ello se nos muestra ya en la primera página.

Inevitablemente le viene a uno a la mente Robinson Crusoe (aunque se sea de la logse), y puede que tengamos la tentación de equiparar las dos obras, pero qué quieren que les diga, queda más sofisticado perderse en Marte que en una isla tropical. Y no sé a ustedes pero a mi me daría más ansiedad quedarme allí que aquí. Por aquello del oxígeno más que nada, que en una isla tropical otra cosa no, pero oxígeno hay para aburrir. El caso es que me resulta más atractivo el marciano que el héroe de Defoe, porque puestos a sobrevivir, me hace más gracia tener que romperme la cabeza para conseguir combustible de astronave a partir de orina (si leen el libro verán que es posible) que tener que hacer fuego con dos cocos. Además, que ya estamos saturados de Supervivientes, oiga, y de ver rancio-celebrities semidesnudas colgando de un platanero. Donde esté una buena escafandra de la NASA que se quiten los harapos.

Novela esta, pues, ingeniosa, entretenida y emocionante. De ciencia ficción hard, que para quien sea lego en esto de los selenitas, significa que hace especial hincapié en los detalles científicos y técnicos. Puede que esto disuada a muchos de leer la novela, pero he de decir en su favor que yo mismo, sindo de letras como soy, me lo he pasado pipa navegando entre palabros como “sonda heliológica“, “hidracina“, “sobrepresurización” y otras que en modo alguno entorpecen el ritmo de la obra. Peor nos lo ponen en el IRPF y ahí estamos todos los años.

Curiosamente es una novela que para transcurrir en Marte, tiene los pies muy en la tierra. Quiero decir con esto que ni se toma a sí misma demasiado en serio, ni pretende reflexionar sobre los límites del ser humano. No es más que la historia de un tío que quiere sobrevivir a 225 millones de kilómetros de su casa. A su modo ¿puede una novela ser más existencial que esta?.

One thought

  1. Estimado Rubén:

    Debo confesar que no pude terminarme el libro, me pareció aburridísimo y lo dejé en la fase del inicio que cuentas, eso me bastó. La odisea de Robinson Crusoe me parece más atractiva, al menos tenía playa, árboles, montaña a la que subir para otear el horizonte en busca de señales de barcos, aventuras con nativos peligrosos de los que rescata a su Viernes, la convivencia con éste… pero este tipo marciano, con sus repugnantes manuales de supervivencia en tan inhóspito paraje marciano y su impostado y forzado sentido del humor no resiste a mi atención.

    Solo el deseo de vender libros explica la falsedad de las expectativas que despiertan las laudatorias críticas acerca de que es una de las mejores novelas de ciencia-ficción. Lo dicho ¡que aburrimiento! A ver cómo enfocan la película de próximo estreno para que la gente no se duerma en las butacas…

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