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Urt / 2016

Memorias de Sidi Ifni, Ricardo Ugarte

Autorea: juaninger

Memorias de Sidi Ifni, Ricardo UgarteMemorias de Sidi Ifni (1964-1965), Ricardo Ugarte
Edición del autor, 2015
214 páginas,10 €
ISBN 9788460690405

Post hau gaztelaniaz dago.

Hablar de Ricardo Ugarte es hacerlo de uno de los integrantes de la Escuela Vasca de Escultura -junto con Oteiza, Chillida, Basterrechea y Mendiburu- , y de un creador polifacético, casi renacentista -pintor, fotógrafo, escritor, cofundador de revistas…-, es por tanto todo un personaje dentro de la cultura del país.

Pues bien, ¿qué mueve a Ricardo Ugarte 50 años después a contarnos de su estancia obligada -la mili lo era no lo olvidemos- en territorios africanos?
Son sus propios compañeros quienes le piden que recuerde esos tiempos, uniéndose así a la tendencia a recordar estas otras guerras olvidadas, esas guerras que el franquismo mantuvo hasta sus estertores -recordemos la penosa descolonización del Sahara por ejemplo-, las vivencias de esa tropa que nada quería ni tenía que ver con esa vida militar.

Ugarte, apoyándose en material gráfico y textos tanto propios como de otros autores -recoge una detallada y magnífica bibliografía-, relata el día a día de los soldados destinados en Sidi Ifni, tanto de los de a pie como la de los mandos, legionarios… con todo lo que ello conlleva: terribles condiciones de vida (clima extremo, equipos casi inservibles, material de la guerra de Corea, las latas de sardinas como único “manjar”..), la rigidez de la vida militar (terribles castigos, labores sin finalidad alguna, la corneta y el grito como medios de comunicación..) y la sensación de un peligro inminente y real para el que no estaban ni de lejos preparados.

Puede leerse como un simple anecdotario, pues lo es, ya que son apuntes de hecho vividos por el propio autor. Pero también aporta una visión de lo surrealistas que resultan estas situaciones, sobre todo teniendo en cuenta los momentos por los que pasaba la peninsula en ese período (1964-1965).
Lo que queda claro es que surrealista lo era, y mucho, enviar a la gente a “hacerse hombres” que por lo visto era lo que hacia la mili (?), pero más, mucho más, lo era enviarles a la guerra de Africa con equipaciones inadecuadas y armamento cedido por el Tio Sam de sus “excursiones” por el sudeste asiático.

Ugarte, de manera concisa y sin sentimentalismos, nos acerca a esa realidad olvidada, y en los tiempos corren eso es de agradecer. Y mucho.

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