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maiatza / 2019

(Español) El salto de papá, Martin Sivak

Autorea: juaninger

El salto de papá, Martin SivakEl salto de papá, Martin Sivak

Seix Barral, 2018

313 páginas, 19 €, ebook 10,79 €

ISBN 9788432234095

Post hau gaztelaniaz dago.

Esta es la biografía de un padre -Jorge Nestor Sivak-, la autobiografía del hijo y autor –Martín-, los avatares de los Sivak como emigrantes desde la Europa del Este, parte de la historia de una Argentina militar, corrupta y doliente. Todo eso da para mucho y su autor lo lanza entre espasmos de recuerdos, entrevistas con amigos y correligionarios del papá, visitas a archivos… Martín recopila y recuerda, recuerda y entrelaza.

Jorge Sivak banquero y marxista, vividor generoso y amigo de sus amigos, metido en mil quilombos, que huye de la alargada sombra de su padre, gran tarareador, seductor y diletante… se lanza al vacío desde el piso diecisiete un 5 de diciembre de 1990.

Su hijo Martín lo recuerda -en una primera parte del libro vibrante y maravillosa- como un amante de la música, un estudioso de la II Guerra Mundial y comunista convencido, un compañero del que no puede olvidar su voz y la remera del Independiente de Avellaneda que le regaló y con el que solía ir a la cancha hasta el final de su vida.

Se pregunta Martín ¿Por qué nos abandono? ¿Por qué eligió esa muerte extrema? ¿Gritó esas preguntas una y otra vez?

Recuerda el caso Sivak -secuestro y asesinato de su tio Osvaldo, cuyo cádaver tardaron 2 años en localizar- , los locos negocios que no se consolidaban, la quiebra del Banco familiar… momentos dolorosos que fueron llevando a su padre a ese final.

Es el nacimiento de su hijo Camilo el que le hace revivir esa doble orfandad, la de su padre y su tío, y el amor por los lugares comunes, como el gran Bochini.

Argentino al fin, logra una mistura de recuerdos, tardes de fútbol, barbacoas de políticos y generales, de ritmos y tardes de palco, de vida en fin. Valiente, vital, aunque en su segunda parte podamos sentirnos perdidos en la intrincada política argentina.

Como lector, extraño una lista final de los recuerdos musicales que acompañan a la narración: Adagio de mi pais de Alfredo Zitarrosa, Passarinho de Beth Carvalho o aquel himno que entonaban en el coche, A galopar de Paco Ibañez.

Fue una decisión consciente en una situación desesperada, pero -ay la importancia del lenguaje- no se tiró, sino que saltó mientras se despedía saludando a los albañiles del Hotel Hyatt…

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