Fulgencio Pimentel, 2025.
82 pág.
ISBN 978-84-19737-38-0
A partir de 8 años
¿Cómo explicar a un niño cómo las vacunas cambiaron el mundo sin llenar el relato de datos y nombres científicos? Ese es precisamente el reto de La vaca, el médico y el hijo del jardinero, un libro que su autora e ilustradora, Cristina Sardà, supera con gran maestría.
Sardà, autora con una amplia trayectoria en divulgación y literatura infantil, nos acerca a la historia de las vacunas a través de un relato atractivo. Detrás de su curioso título se esconde el origen de uno de los descubrimientos más importantes de la historia de la ciencia: la primera vacuna contra la viruela. La autora combina hechos históricos, anécdotas sorprendentes y explicaciones científicas, manteniendo al lector atrapado por la curiosidad en todo momento.
Aunque está dirigido principalmente a lectores y lectoras de entre 8 y 12 años, la claridad del texto y la solidez de su contenido lo convierten también en una lectura muy interesante para jóvenes y personas adultas. Además, las ilustraciones de Sardà no cumplen únicamente una función decorativa: complementan la información, aligeran el tono y aportan un ritmo muy especial a la lectura.
Más allá de sus ilustraciones, también merece destacarse la excelente acogida que ha recibido la obra. Ha sido reconocida en la edición de 2025 de la BLIP (Bienal del Libro Infantil y Pensamiento), y numerosos especialistas han subrayado su capacidad para combinar de forma original y atractiva la divulgación científica, la historia y los recursos propios del álbum ilustrado. Sus ilustraciones aportan humor y modernidad, mientras que el ritmo ágil de la narración mantiene vivo el interés del lector desde la primera hasta la última página.
Por último, no puede dejar de mencionarse el trabajo de la editorial Fulgencio Pimentel , responsable de la publicación del libro. Este sello independiente, fundado en 2006, publica álbumes ilustrados, novelas gráficas y obras literarias con un firme compromiso con la calidad artística y la originalidad. Su catálogo constituye un auténtico tesoro de descubrimientos: obras capaces de sorprender al lector, despertar preguntas y alejarse de los caminos más transitados. No es casualidad que haya recibido numerosos premios y reconocimientos,entre ellos el Premio Nacional a los Libros Mejor Editados, el Premio Gràffica o el prestigioso Bologna Ragazzi. El sello de Fulgencio Pimentel suele ser garantía de que el lector tiene entre sus manos un libro especial y memorable, y La vaca, el médico y el hijo del jardinero es un magnífico ejemplo de ello.
No es solo un libro sobre las vacunas; es también una reivindicación de la ciencia, de la curiosidad y del pensamiento crítico.
