Liveright, 2022
304 p.
ISBN 978-1-324-09095-3
Este año el ganador de International Booker Prize ha sido el autor búlgaro, Georgi Gospodinov con su maravillosa novela Time Shelter (Las tempestálidas en castellano).
La trama del libro empieza con un proyecto que intenta aliviar el sufrimiento de la gente que padece Alzheimer o demencia: una casa donde cada estancia está ambientada (hasta el más mínimo detalle) en otra década. Pero con el tiempo la necesidad por vivir el pasado, la nostalgia por otros tiempos lleva a la gente sana a refugiarse en esos espacios durante más y más tiempo. Hasta llegar a un momento que todos los países van a volver a vivir una época histórica escogida en un referéndum. ¿Una locura colectiva? ¿Miedo a un futuro incierto? ¿Deseo de volver a lo «tradicional»? ¿Es algo visionario o peligroso? Esta es una novela fragmentada deliciosamente compleja, dónde la melancolía se mezcla con temas metaliteratios, políticos y filosóficos. Para saborear cada frase.
Me parece difícil escribir algo que a la vez resulte ser divertido y que dé miedo, algo que sea ambicioso y nostálgico, algo que refleje de manera tan fiel la atmósfera de los países del otro lado de la cortina de acero. No creo que sea una lectura fácil, pero sin duda merece la pena adentrarse en esta historia tan original y tan actual en muchos aspectos.
El 11 de diciembre en Donostia Book Club analizaremos los motivos que aparecen en la novela e intentaremos destripar las partes más complejas. En caso de que te gustase hacer lo mismo, júntate con nosotros y/o piensa en estas preguntas (sugeridas en la página web de The Booker Prize):
El personaje central del libro, Gaustine, a quien se le ocurre la idea de las clínicas del pasado, es una figura misteriosa, enigmática y carismática, y el narrador a menudo lucha por comprenderlo. Para empezar, parece ser un visionario que ofrece una forma de terapia radical y exitosa. Más adelante en el libro, el narrador lo llama «monstruo». ¿Ves a Gaustine como un personaje simpático o una figura peligrosa y malévola, o ambas cosas?
Cuando fue entrevistado para la página web de los Premios Booker, Georgi Gospodinov dijo que su carrera se había inspirado en «las historias de [mi] abuela que escuchaba cuando era niño. Historias que mezclaban ficción y realidad, sin un final claro para una y un comienzo para la otra. Historias que tenían voces y susurros, y milagros al final”. ¿Puedes ver estas influencias en Time Shelter?
En varios puntos del libro, el narrador, que es autor, menciona que inventó o ideó a Gaustine. Llama a Gaustine su “amigo invisible, más real y visible que yo mismo”. Tanto el narrador como Gaustine comparten las iniciales G.G. y son búlgaros (como Gospodinov). ¿Hasta qué punto los dos personajes principales y el autor del libro son la misma persona? ¿Le parecieron exitosos los elementos metaficticios del libro?
La novela puede leerse como una sátira, cada vez más extravagante, sobre la idealización del pasado por parte de la sociedad moderna y los peligros de tal perspectiva a gran escala. Es una lectura oportuna, que según The Guardian aborda la “conversión de la nostalgia en un arma”. ¿Estarías de acuerdo en que vivimos en una época en la que la nostalgia se ha convertido en un arma?
El panel de jueces del Premio Internacional Booker calificó el libro de «morbosamente humorístico«. ¿Cómo contribuye el uso del humor y la ironía del autor al libro en su conjunto?
En un momento de la historia, Gaustine se remonta al año 1939, al que se hace referencia al comienzo del libro como «el fin del tiempo humano«. El final del libro también se inclina hacia este momento. ¿Por qué Gospodinov sigue volviendo a esta fecha?
