Anagrama, 2019
500 p.
ISBN 978-84-339-4025-4
«La noche en que oímos por primera vez el apellido Sparsholt tal vez sea el mejor punto por donde empezar estas pequeñas memorias».
Hay algo que resulta muy curioso en esta novela y es que a partir de una imagen, la del joven David Sparsholt, se construye una historia en la que quienes leemos nos convertimos en voyeurs privilegiados. Ese joven atractivo con una camiseta imperio al que vemos haciendo gimnasia en su cuarto a través de una ventana (igual que los protagonistas de la novela), es el objeto de deseo y también fascinación de un grupo de amigos a los que acompañamos a lo largo de los años. Casi acabamos formando con ellos una nueva cuadrilla.
«-A mí me interesa únicamente en cuanto centro de vuestro interés- añadí, y él frunció el entrecejo-. Sigo todo el asunto Sparsholt con un enfoque científico».
En los 80 Margaret Thatcher anunció la vuelta a los valores victorianos. En ese mismo instante, a todos los miembros de su gabinete les pillaron teniendo líos con sus secretarias. A partir de esta idea, Alan Hollinghurst escribió su novela El caso Sparsholt. En ella, el autor británico imagina un suceso ficticio sucedido en los años 70 en el que están implicados un diputado, un gigoló y un empresario del que sí sabemos el nombre: David Sparsholt. El asunto es lo suficientemente sonado como para que varias generaciones después siga dando qué hablar. Así es como, entre secretos, misterios, especulaciones y recuerdos de un grupo de amigos, recorremos también medio siglo de vida británica.
«-Oye, David- dijo Clifford-, ¿tu amigo Freddie no era un poco mariquita?
Su padre soltó una breve risotada, pero entró un momento en la cocina y parecía un poco molesto.
-Tenía una novia estupenda, Cliff -dijo-, te lo aseguro».
Os parecerá increíble, pero no hace mucho los libros de Alan Hollinghurst eran escandalosos para el establishment literario. Incluso, intolerablemente gais para algunos lectores y críticos literarios. En nuestra tertulia literaria, os contaré lo que decía Jonh Updike en una crítica de 1999 que llegó a hacerse famosa.
La cuestión es que El caso Sparsholt es una gran novela. Es larga con un engranaje similar a su anterior libro, El hijo extraño. Cada capítulo avanza en el tiempo para reencontrarnos con los personajes o sus descendientes totalmente cambiados y hasta contados con un estilo distinto. Hollinghurst no hace hincapié en los cambios históricos, pero los funde con gran maestría en los retratos de sus personajes. No hay grandes conflictos, la vida transcurre mientras aprendemos a querernos. Algo así puede ser lo que se esconde detrás de este caso, El caso Sparsholt. Si os apetece, el próximo martes, a partir de las 19.00 en la Sala de Actividades de la Biblioteca Central (calle San Jerónimo) lo comentamos.
¡Feliz Año Nuevo y feliz nueva lectura!
