El martes 16 de junio, comentaremos Las vírgenes suicidas, de Jeffrey Eugenides. Nos vemos a las 19:00 en la sala de la calle San Jerónimo, ¡hasta entonces!
«-¿Qué haces aquí, guapa? Si todavía no tienes edad para saber lo mala que es la vida…
Fue entonces cuando Cecilia dijo en voz alta lo que habría podido considerarse su nota póstuma, aunque en este caso totalmente inútil puesto que seguía con vida.
-Está muy claro, doctor, que usted nunca ha sido una niña de trece años- dijo».
En 1993, Jeffrey Eugenides publicó su primera novela: Las vírgenes suicidas. Al parecer, la niñera de su sobrino le contó que todas sus hermanas se habían intentado suicidar siendo adolescentes. Entonces, el por aquel entonces, escritor novel imaginó qué hubiera pasado si todas ellas lo hubieran conseguido y qué hubiera pasado alrededor, en el barrio de aquellas jóvenes. Así surgió la historia de las hermanas Lisbon y este título tan delicado como macabro. Esa misma noche empezó a teclear el vacío existencial de unas adolescentes en un suburbio norteamericano. Desde entonces, la historia de Cecilia, Lux, Bonnie, Mary y Therese ha tenido muchas vidas, incluso Sofía Coppola, cautivada por el misterio de las hermanas la llevó a la gran pantalla en 1999.
Lo cierto es que la novela no te deja indiferente. De hecho, la hija de Francis Ford Coppola contó en su momento que nunca antes se había planteado dirigir una película hasta que leyó la novela de Eugenides. Sofía Coppola no es la única fascinada con esta historia. En España, desde su publicación en octubre de 1994, la novela se reimprime con regularidad: desde 2013, se ha reeditado cada año. Si la habéis leído, puede que imaginéis la razón: Eugenides es capaz de aproximarse a la adolescencia desde la confusión de la adolescencia. Como dice Cecilia en una de las frases más célebres de la novela: «está muy claro, doctor, que usted nunca ha sido una niña de trece años». Así es, no es fácil entender los sentimientos de la adolescencia: el deseo o el misterio que es la propia vida. Son ecuaciones, a veces, difíciles de resolver, pero Eugenides lo hace con maestría.
Han pasado más de treinta años, pero la historia de las Lisbon sigue tan vigente como el primer día. Consumimos true crimes, en la televisión se siguen haciendo reportajes de todo tipo de tragedias y lo más importante: seguimos sin entender el suicidio. Este es también el gran valor de Las vírgenes suicidas, que Eugenides trata uno de los misterios más grandes de todos los tiempos, el suicidio, y lo hace con delicadeza.
Otra de las cuestiones más curiosas de Las vírgenes suicidas es el narrador colectivo. La historia de las hermanas Lisbon la cuentan sus amigos, unos chicos del barrio. En su momento, no era algo muy común ni que tuviese muchos adeptos, pero está claro que con el paso del tiempo, la primera novela de Jeffrey Euggenides se ha convertido casi en un clásico de nuestro tiempo.
Leemos para intentar entender lo que nos rodea y a quienes nos acompañan en el mundo y esta novela es el ejemplo perfecto de ello. Esta es nuestra última tertulia literaria del curso 2025-206, qué ganas de entrar en el mundo de las Lisbon con vosotras y vosotros. Nos vemos el martes 16, a la hora de siempre.

