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Olor a hormiga

Júlia Peró

El martes 28 de abril, comentaremos Olor a hormiga, de Júlia Peró. Nos vemos a las 19:00 en la sala de la calle San Jeronimo, ¡hasta entonces!

No es que tenga miedo al exterior. Es solo que no me gusta el recibidor. Da miedo el recibidor, a veces. Tan vasto. Tan amenazante. Imagino que como mirar un suelo de cristal desde un rascacielos. Dos metros cuadrados de vértigo».

A veces, lo terrible, lo catastrófico, sucede en el lugar más seguro: en casa. A veces, el miedo se cuela en los espacios más amables, en los más conocidos: en el cuerpo. Es lo que le sucede a Olvido, la protagonista de Olor a hormiga, la primera, y estupenda, novela de Júlia Peró.

«Tanto miedo que a veces, del correr —del huir—, me duelen los juanetes, enamorados de las esquinas de los rodapiés, que aprovechan el mínimo resbalón para rozarse. Tanto miedo que a veces es él —el miedo— quien se atreve a obviar el timbre de casa, por mucho que suene. Todo para no llegar allí. A ese pantano con puerta de entrada».

Olvido es una mujer mayor, asustada ante sus últimos años y los cambios de su cuerpo, encerrada en casa. Las cuatro paredes de su piso, sobre todo las del vestíbulo, se han convertido en una especie de monstruo vivo que la acecha y no le permite salir. Pero Olvido no solo está prisionera en su propia casa, también en su cuerpo. Las carnes cuelgan, las arrugas se hunden. Envejece. Y al tiempo, se pierde en el laberinto de su mente odiando todos y cada uno de los cambios que produce su envejecimiento.

«Ese día… Recuerdo ese día porque la casa olía a gato y eso nunca se puede esconder. Y alguien tocó el timbre, y no esperaba a nadie, y quién será. (…)
Sudor frío, tembleques. Abrí un resquicio de puerta con el reflejo del brazo preparado para cerrarla de nuevo, pero no era un ladrón. Era una chica y tuve que esconder al gato».

Por si todos esos miedos no fueran suficiente, Olvido tiene en casa a un gato que le señala y recuerda todo lo que ella no quiere ver o recordar. Mientras intenta zafarse del gato y de esa neblina de su cabeza, aparece en su casa, una chica que vela por su cuidado. Es una chica joven, «tan bella que la vejez no sabría por dónde empezar a roer», que limpia el piso y también su cuerpo. Así, en casa de Olvido se unen dos mundos opuestos, el de la juventud y la vejez, el de la envidia y el amor, el de los celos y el deseo, el de la dependencia y la libertad.
A lo largo de capítulos breves que no siguen una estructura convencional, Júlia Peró nos va enseñando la realidad de Olvido con recuerdos, historias actuales y ensoñaciones. Así, nos vamos pegando a las paredes de Olvido, las de su casa y su mente, y así acabamos también atrapadas en los miedos de esta mujer que se asoma al final de sus días.

Esta es la primera novela de Júlia Peró, que apenas tiene 30 años, en la que ha volcado su propio miedo a envejecer. Olor a hormiga (Reservoir Books, 2024) ha llegado después de un poemario, Anatomía de una bañera (Ed. Planeta 2020) y de un libro que adaptó para una proyecto digital, Este mensaje fue eliminado (Ed. Planeta 2021). El próximo 28 de abril, Júlia Peró nos acompañará en nuestra tertulia literaria para conocer más sobre Olvido, sus arrugas, su gato, la chica y ese piso convertido en jaula. Ojalá podáis venir, será una conversación, seguro, súper enriquecedora. Júlia Peró es de las voces más sugerentes e interesantes del mundo editorial actual. ¡Nos vemos!

 

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