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Perros que duermen, Juan Madrid

Se trata de Dimas Prado: siempre al servicio del poder y sus cloacas, guardián de un terrible secreto que le sirve de catapulta para obtener más y más poder, volviéndolo intocable.

Es ese secreto, ese crimen y, sobre todo, su autor, los que marcarán el devenir de los participantes en el drama: los padres del periodista -militantes republicanos-, los jerarcas del bando nacional y su mundo de espías, putas, tahúres, excesos, el frente y el miedo, las milicias y el sufrimiento…y las pérdidas, sobre todo las morales.
Una historia de historias que nos hablará de un mundo que fue posible, que existió, donde todo parecía más limpio, lleno de afanes y energías…y cuyo devenir, con todos los horrores de los que se acompañó, marcó para siempre a varias generaciones.

Juan Madrid dice haber esperado a la muerte de sus padres para escribir esta novela. Supongo que la mayor carga sentimental proviene de sus recuerdos y memorias. Supongo que le habrá costado equilibrar el thriller -que lo hay y jugoso-, con el relato histórico. Supongo que le habrá costado mimar a todos sus personajes más o menos por igual…
Pero lo que sí es una certeza es que recrea a la perfección una de las más sombrías y amargas épocas de la historia de este país, aquella en que todo se volvió del revés como un guante y donde supervivencia y dignidad no siempre iban de la mano.
A pesar de todo o precisamente por esto, se pasa un buen rato siguiendo a Dimas Prado en sus pesquisas, siempre acompañado por el fiel Guillermo Borsa, la oscuridad hecha carne, uno de los perros que, ahora sí, muerden.

IrakurLee: nueva guía de libros para leer en verano

IrakurLee 2017Las bibliotecarias y bibliotecarios de Donostia Kultura han elaborado una nueva guía de libros recomendados para leer en verano, con una selección de 120 títulos, 60 en euskera y 60 en castellano, de libros publicados durante los últimos doce meses.
Los libros están pensados para un público lector de todas las edades, desde 0 a 100 años y los libros infantiles se presentan clasificados por edades.

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El amor que te mereces, Daria Bignardi

Es una historia coral, compleja, poliédrica, contada por dos mujeres: Alma -la madre, profesora, activista de causas perdidas, absorbente y poco dada a sentimentalismos- y Antonia -la hija, escritora, independiente…y que espera su primer hijo-.
La primera recordará aquella infancia mas o menos feliz, a sus padres tan parejos como un huevo y una castaña, y la figura de su hermano Maio.

Es Maio la figura central, el fantástico y mágico hermano, el amigo increíble, el rey de la fiesta…el que iniciará un camino hacia el infierno, hacia una desaparición sin esclarecer.
La recreación de ese mundo infantil es dulce, ágil, hábil… y nos dibuja a un Maio, a su hermana Alma, a la inseparable Michela, a sus “despistados” padres, como si de una fotografía se tratara: simple pero perfecta.

Antonia es, por contra, la figura del cambio, la que intenta saber, clarificar, entender. Tal vez porque espera su primer hijo y no quiere secretos, se embarca en una aventura vital para ella: marcha a Ferrara para indagar, husmear, interrogar…como lo hace la inspectora Emma Alberici, protagonista de sus novelas de misterio. Su objetivo no es otro que averiguar qué pasó con Maio y por qué su madre nunca le habló de él ni de nadie de su familia.

Ferrara y sus gentes son otra parte central de la historia: un mundo difícil, extraño, opaco, cuyos habitantes contribuyen a hacer más sofocante el ambiente. Un obstáculo más para Antonia, que poco o nada consigue sacar de los lugareños.
Aferrada a su embarazo, tozuda y muchas veces desbordada por sus sentimientos, irá descubriendo los secretos que marcaron y marcan a los Sorani, y lo que pasó con Maio, con ese ser que era tan irresistible para los que le rodeaban.

Una lectura agradable, con ritmo, y que mantiene el interés hasta el final.
Quien busque un thriller al uso que se abstenga: hay muertos, hay rencillas, hay peleas…pero se trata básicamente de la vida de una familia redescubierta por una joven que sólo busca la verdad. Pero la verdad como tal no existe: hay tantas verdades como aquellos que las buscan, como aquellos que al final las encuentran.

Por si acaso mantengámonos lejos del baúl de la abuela. Por si acaso.

Ese mundo desaparecido, Dennis Lehane

Dicho esto, Dennis Lehane no es un escritor del montón.
Alejado de pastiches y clichés, da con un nuevo registro: la descripción psicológica de los integrantes de la trama, la capacidad de generar y mantener la tensión a lo largo de la narración, un estilo sobrio, directo y rico… Hacen de esta novela un auténtico ejercicio de ritmo y poderío.

Joe Coughlin ya es una especie de gloria respetada por las diferentes familias, ha dejado atrás muchos peldaños en ese ascenso, muchos muertos, demasiados.
Joe tiene un niño de 10 años, las cosas han cambiado.Todo ha cambiado: son demasiados a repartirse los botines, la guerra ha hecho saltar por los aires las reglas del juego y el hace de intermediario entre las diferentes familias intentado hilar un tejido que se deshilacha por todas partes.

Lejos los tiempos más duros, los de ahora tampoco pintan mejor y Joe recibe un soplo: han puesto precio a su cabeza y le quedan pocos días para averiguar y actuar en consecuencia.
Su vida le importa porque tiene un ser a su cargo, el hijo que tuvo con su amada Graciela.
Sí, Joe tiene una historia, unos comienzos, que se pueden rastrear en las dos novelas que componen esta trilogía criminal: Cualquier otro día y Vivir de noche. Ello no quita que puedan leerse por separado ya que todo lo que hizo a Joe como es se condensa en este último acto de la función.
Con esa espada de Damocles sobre él, la presión del ejército americano y las disputas de los distintos clanes, no lleva una buena mano. Sin embargo tendrá que valerse de ella y de su sabiduría para mantenerse en pie y cuidar de su hijo.

En este caminar le acompaña una especie de visión, un fantasma… y los problemas con nombre y apellido: los Dion Bartolo, Montooth Dix, Rico…los amigos que se vuelven enemigos, los amigos que hay que eliminar…
Una delicia, brutal, y con un final impactante.
Como que uno debería tomarse unos dedos de whisky para atemperar…

Clarissa, Stefan Zweig

Dentro de su amplia producción, ocupan gran parte las biografías y tienen también su lugar pequeñas joyas que, aparte de su interés puramente literario, nos ilustran sobre la época y sirven de altavoz de sus ideas.
En este contexto nos encontramos con Clarissa.

De 1902 a 1930, esta joven, hija de un militar austríaco, de casa bien, vivirá, amará, sufrirá, perderá, luchará… en el marco de un cambio total: la llegada de la gran guerra,el inicio del fin de la Europa conocida hasta el momento y confirmación de unos sistemas políticos inoperantes, de la ascensión de movimientos de índole nacional excluyente, de un socialismo pujante…

No se trata sin embargo de un sesudo análisis histórico: Clarissa, la protagonista, transita de la niñez a la edad adulta, a la toma de decisiones dentro de un ambiente castrense y sin figura materna, a un enamoramiento roto por la llegada de la contienda y con consecuencias terribles para ella.
No voy a contar más. En realidad bajo la capa superficial de su “folletin”, Zweig nos introduce en las costumbres de la época, de sus diferentes clases sociales y sus convencionalismos, en lo que supusieron las militancias contrarias a la mayoría, en la soledad profunda de las mujeres y madres y sus pérdidas…
No hay victimismos, no hay aspavientos…La prosa elegante de Zweig nos pasea por los momentos difíciles, los errores fatales que marcarán el devenir de Clarissa y,  como ella, de millones de personas en la Europa de los años 20-30.

La lectura de Clarissa tiene la capacidad -a pesar de que consta de sólo de 199 páginas-, de hacernos pensar. Pensar en la capacidad del ser humano para sobrevivir y en la tremenda dificultad que supone hacerlo a contracorriente.

Me atrevo a recomendar otros dos libros, el primero escrito por Zweig y el segundo es un cómic sobre Zweig.

El mundo de ayer : memorias de un europeo

Los últimos días de Stefan Zweig / dibujo, Guillaume Sorel ; guión, Laurent Seksik (2014).Comic.

La vida invisible de Eurídice Gusmaõ, Martha Batalha

Martha Batalha nos ha regalado una preciosa novela tanto por los temas que toca -que no son otros que los propios del ser humano- como por la forma -una prosa rica, directa, efectista, sin caer en lo sensiblero o lo dulzón-.

La autora -en palabras de ella misma- trata de recrear el mundo de amor, esperanza y lucha de esas heroínas invisibles -madres y abuelas- en un mundo que no estaba hecho ni de lejos para ellas y donde tenían que reivindicar y/o amoldarse a sus papeles de hijas modelo, mujeres amantisimas, madres abnegadas, cuidadoras incansables, salvaguardas de la reputación propia y la de los suyos, y muchas veces sustento, al faltar el hombre de la casa o tratarse de un flojo o un diletante.

Ágil y eficaz, la novela se lee como se respira: sin sentir, pero a veces entrecortadamente ante la magnitud, la simplicidad, la variedad… lo bonito y no tan bonito, que nos va contando.
Sus personajes se mueven suavemente por el texto, y nos parece estar dentro de una telenovela brasileña.
Sin embargo, no puede uno despistarse ya que tras las caras lindas y las buenas intenciones también se esconden la maldad y el rechazo. Y tras esta aparente liviandad, el relato guarda verdades como puños y realidades que a pesar del paso del tiempo siguen instaladas en el nuestro.

Y en el centro de todo eran dos hermanas: Guida y Eurídice Gusmaõ y alrededor satélites, estrellas y constelaciones.

“Guida miró hacia abajo mientras limpiaba las migas de las rosquillas de la mesa de centro.
-¿Te acuerdas del juego ponle la cola al burro?
-¿Qué?
-Ese juego en el que te tapan los ojos y te dicen que tienes que ponerle la cola al burro .El juego al que jugábamos en la fiestas de la iglesia.
-Sí
-La vida es como ese juego, Eurídice. A veces creemos que lo estamos haciendo todo bien, pero cuando nos damos cuenta descubrimos que tenemos los ojos vendados y no hay manera de acertar».

La canción de las sombras, John Connolly

Charlie esta recuperándose de las terribles secuelas de su último caso.Sin embargo, mentalmente está más fuerte que nunca, ya no tiene miedo a nada ni a nadie. Ha visto el fin muy cerca pero, como siempre, hay algo que le incita a seguir en la brecha.
Amante de casos que a otros les parecen inexistentes, encontrará en un pequeño pueblo de Maine motivos para indagar: un incendio, la desaparición de un joven, un viajero ahogado y una mujer que vive con su hija en una casa cercana y que está muerta de miedo.
Charlie es un adicto a la empatía y pronto empezará, a pesar de su penosa condición física, a hacer lo que mejor sabe: revolver el avispero.

Así, descubrirá que hay un grupo de nazis entre aquellos que llegaron de Europa con el fin de la guerra, que tienen que ver con las atrocidades cometidas en Polonia, que ven su seguridad amenazada y que ordenan matar o matan para preservar su identidad… Estos nuevos enemigos se sumarán a los viejos de los que debe cuidarse -como el fantasmagórico Cambion- . Pero Parker esta más poderoso que nunca, no le tiembla el pulso y sigue contando con elementos sobrenaturales a su favor.

Tampoco le fallarán  sus amigos -la pareja Louis-Angel, los descerebrados pero peligrosísimos hermanos Fulci… – y su nueva familia.
El autor mezcla fantásticamente todos estos elementos: lo inexplicable, lo truculento, lo terrorífico, lo horripilante, lo irracional… en una novela de acción, de pesquisas, pero también de razonamiento, de introspección, de dolor.
La M de Maldad respira durante la lectura y calienta por momentos la nuca.

Queda por ver cuánta cuerda le queda a nuestro héroe, ante un final que se antoja, cuando menos, inquietante… y, según el propio Connolly, cercano.

Una temporada en el purgatorio, Dominick Dunne

Pues sí pero no. Dominick Dunne es mucho más ambicioso: aunque ciertamente tanto los personajes como la trama recuerdan a las andanzas del clan Kennedy, esta novela es mucho más que eso. Es una radiografía fiel y descarnada de toda una época, del afán de los nuevos ricos por afianzarse en el poder, de la falta de escrúpulos a la hora de conseguir sus fines, del valor del dinero, del uso del soborno como algo habitual y conocido, de como utilizar todos los resortes a su alcance -influencia, extorsión, medios de comunicación…-para escribir la historia a su medida, para crear verdades paralelas.

Los Bradley, esa familia modelo que, a pesar de su dinero, no encuentra su “hueco” en la anglosajona sociedad estadounidense, lo que se convierte en una obsesión para Pa Gerald y, por ende, para toda su prole.
Eliminados ciertos “obstáculos” -la hermana deficiente es recluída en un sanatorio, se buscan candidatos más o menos presentables para las otras hijas…- será el hijo más adecuado, Constant, el llamado a cumplir con el gran sueño de colocar a un católico en la presidencia de los EEUU.

En este clan tendrá un papel estelar el joven Harrison, totalmente fascinado por la manera de comportarse de los Bradley. Y precisamente será la figura de Harrison la que articule la trama desde que entra en contacto con el adorable Constant hasta el momento del crimen. Hasta el momento que las cosas cambiarán de manera irrevocable.

Los hechos, los testigos, las presiones, los secretos…marcarán el ritmo de esta estupenda novela que consigue mantenernos en vilo tanto por lo jugoso de los hechos y sus personajes, como por la capacidad de hacernos reflexionar mientras trotamos alegremente por sus 473 páginas.
No son los Bradley los únicos que construyen verdades paralelas, los que creen que el planeta gira a su alrededor, los que manejan a sus satélites e hilan redes que sólo les favorecen a ellos en ese ansia de poder, riqueza y estatus insaciable.
Si no lo he dicho antes, lo digo ahora: me ha gustado mucho mucho.

Pista negra, Antonio Manzini

Es, tratándose de un titulo de la colección black, una novela negra. Sin embargo, aunque lo es de manual -un asesinato en las pistas de esquí, un pueblo muy pequeño donde todos se conocen, donde razones para cargarse al interfecto hay bastantes y un comisario de policía venido de Roma y pelín cabreado por encontrarse en este valle perdido y tan poco amigable (se esta cargando sus finísimos clarks por pares)-, tiene unos ingredientes que lo dotan de un plus: la vida en el valle de Aosta y sus costumbres, el impacto del turismo, lo enigmático y huraño de los lugareños…

El subjefe de la policía de Roma, Schiavone, aterriza de forma obligada en este lugar en las antípodas de la culta, refinada y sofisticada ciudad a la que esta acostumbrado.Su encaje es casi imposible y ello dará lugar a momentos incluso divertidos.
El pasado de Rocco se irá desgranando a través de sus páginas y marcando su forma de comportarse: insolente, maleducado, hosco, bronco, desleal, machista, avinagrado, clasista, saltándose todas las normas imaginables y metiéndose en territorios no precisamente legales.

El caso, sí, será resuelto, pero esa es otra historia. Porque Schiavone es muy, pero que muy eficaz, y eso sus jefes lo saben.
A pesar de mofarse de todos y de todo, no puede dejar un asunto sin cerrar, un crimen sin resolver, una mentira sin destapar… cuidando de que sus trapos sucios queden guardados en el armario más oportuno.
Irónico y descarnado, irá matando sus penas de la única manera que sabe, huyendo hacia adelante bien en la búsqueda del asesino, bien macerándose en su propio sufrimiento.

Vaya, que me alegro de haber escuchado a mi colega y ahora sí estoy en condiciones de seguirle la pista a nuestro subjefe Schiavone. Creo que hemos hecho un nuevo fichaje. Al tiempo.

Las chicas, Emma Cline

Pero a veces, algunas veces, nos puede la curiosidad y esta es recompensada: a pesar de todo lo reseñado anteriormente Las chicas de Emma Cline es una novela que merece la pena, y mucho.

El verano de 1969 en California es el marco en el que se desarrolla la acción: el verano del amor, de la necesidad de emociones fuertes, del coqueteo con las drogas, de la huida hacia adelante…y el verano en que nuestra joven e insegura protagonista, Evie, vivirá una experiencia que la marcará para siempre.
Compartiremos con Evie un viaje iniciático: el fin de las normas, del sentido de culpa, la búsqueda del placer y del amor, el desprecio por la forma de vida de sus padres.
En ese viaje, Evie perdera la inocencia y se verá sumergida en algo mucho más complejo que el tonteo con la coca o el alcohol.
Evie conocerá a las chicas, a las satélites del gurú Russell y con ellas la vida de la comuna y sus singulares -y no por ello menos estrictas- leyes.

Tomando como referente a la familia Manson y sus actividades, que forman parte de la crónica negra americana, Cline elabora un descenso a los infiernos de manera suave, pausado, introduciéndonos en lo que es la secta y lo que va suponiendo para cada una de sus jóvenes integrantes.
La figura central del gurú no lo es tanto para el lector: el foco se sitúa siempre en ellas, las chicas, las sacerdotisas de ese juego macabro, las manipuladas y las manipuladoras, las que se ven abocadas a un trágico final.

Estas chicas cambiarán de algún modo el poder de sus familias -de sus padres y hermanos- por la figura paternal de Russell, al que obedecerán sin reparos.
Es más, rivalizarán entre ellas para superar todas las pruebas impuestas por él, por ser las mejores, las elegidas.

La novela transita entre dos planos teniendo siempre a Evie como protagonista: la Evie niña que observará entre alucinada y consternada todo lo que esta sucediendo y la Evie madura que recordará aquel tiempo y lo que supuso para ella.

Bien construida, narrada con gran sensibilidad, dibuja personajes con gran talento -destaca la enigmática Suzanne- y nos transporta a una realidad que sigue siendo eso, real: la eterna búsqueda de un mundo mejor, donde uno quiere encajar y al que no importa el costo que hay que pagar para acceder.