X

Bidali zure gomendioak

Parte hartu gure blogean

La mujer de la libreta roja

Antoine Laurain

Esta es la novela de Laure y Laurent. La similitud de sus nombres nos hace pensar que sus vidas están ahí para encontrarse.
Laure vive rodeada de obras de arte. Laurent es librero.
De entrada viven en barrios distintos, sus amistades no son comunes, no van a los mismos supermercados, tan siquiera comparten cafetería de cabecera…El autor, Antoine Laurain, lo ha querido así.

Un suceso cambiará las cosas: Laure es atracada y esta en coma; Laurent encontrará su bolso y se dedicará a hacer de Sherlock Holmes con mas fortuna de la esperada.
La magia del escritor -con toda la eficacia que cabe esperar de una quinta novela- hará el resto: seguiremos las pistas de ambos a una velocidad suave, etérea, con pinceladas de suspense.
¿Saldrá Laure del coma? ¿Conseguirá la policía atrapar al agresor?¿Qué intenciones tiene Laurent? ¿Buscará a Laure? ¿Cómo vivirá el entorno de ésta la presencia de Laurent?¿Y Putin?¿Y Belphegor?…

Con el pasar de las páginas -facilísimas de leer sus 157- nos introduciremos en las mentes de ambos, en sus vidas, en sus recuerdos…de una forma deliciosa. Sin sensiblerías, pero trufada de detalles íntimos, mínimos, e incluso literarios –Patrick Modiano  en el papel de Watson en un momento dado- .
Un devenir delicioso apuntalado en la libreta roja de Laure, que esta presente aún cuando no está.
Un curioso y sutil rompecabezas en el que todo acaba encajando…para mayor satisfacción del lector. Ideal para una tarde fría de invierno, de esas novelas que uno no quiere dejar hasta saber el final, y una vez que lo sabe se arrepiente de no haber leído más despacio…

Como una extraña

Rachel Abbott

Cada cierto tiempo circula el rumor de la existencia de nuevos datos sobre aquel niño desaparecido casi por arte de magia, ya sea en un campamento de verano, en un parque o en un accidente de tráfico. A todos nos vienen a la memoria casos de menores desaparecidos que no tuvieron resolución y que, como el Guadiana, nutren a los medios cada cierto tiempo de historias sin resolver con cierto aire a Expediente X.

Rachel Abbott toma como base de su novela una desaparición “típica”: la menor iba con su madre en el coche, éste vuelca en la carretera y la pequeña se volatiliza. Nadie sabe nada, nadie ha visto nada… sólo queda un viudo desolado lleno de preguntas.
Sin embargo, para disfrute de los lectores, Abbott da varios giros a este suceso en principio banal: la aparición seis años después de un cadáver que puede ser el de la niña, al que se suma otra que se presenta en el domicilio familiar y dice ser la pequeña Natasha…y todo ello causando el efecto de un huracán en la vida de David, que había reordenado  su vida al abrigo de Emma y su bebé.

No hace falta ser un lince para darse cuenta de la cantidad de problemas que van a surgir: de identificación, de preguntas sin respuesta, de aclimatación a una familia nueva…¿cómo recuperar seis años en un suspiro?¿Se trata realmente de Natasha?¿Dónde estuvo todo este tiempo?¿Podrá Emma acogerla como una más de la familia?

Pero nuestra imaginación se queda un poco corta: el tsunami que azotará la tranquila vida de los Joseph será realmente devastador, haciendo aflorar toda una red de mentiras que pondrá en peligro la supervivencia de sus miembros. Conoceremos en profundidad a cada uno de ellos y cómo enfrentan otro secuestro -sí señores, un segundo secuestro- en su propio hogar.

Creemos conocer a los que nos rodean…pero las sorpresas son parte de la vida y, en este caso, marcarán a los Joseph para siempre. Menos mal que nuestro papel es de meros espectadores…

Los amantes bajo el Danubio

Federico Andahazi

Budapest en 1944 ya no es una ciudad europea próspera, animada, cosmopolita… la guerra y, más en concreto la ocupación nazi, ha puesto patas arriba su existencia y la de sus habitantes.

Penurias, carencias, persecución, delaciones… que alcanzan a los

protagonistas como un maremoto: Bora y Marga, Andris y Hanna.
Pero no siempre fue así.

Federico Andahazi nos cuenta la historia de un gran amor, o de dos, o de tres… pasa revista al enamoramiento, a la fascinación que el otro nos causa, al deseo, al encuentro, a la pasión, al desengaño…y al engaño.
Los amantes bajo el Danubio sitúa a los personajes en dos espacios temporales distintos: el anterior a la guerra, cuando se conocen y se van desarrollando sus sentimientos, cuando Bora y Hanna se enamoran locamente, a pesar del rechazo familiar -rancia aristocracia húngara por parte de él, ricos comerciantes judíos por parte de ella-.
También aparecen en escena Marga y Andris, amigos de la infancia de los anteriores, elegidos por sus familias para ellos, los amantes y esposos adecuados.

Con la invasión nazi, la vida de Hanna corre peligro. Ella ya está divorciada de Bora y se ha vuelto a casar nada menos que con Andris. Bora sigue preguntándose el por qué de la infidelidad de Hanna con Andris, no puede entenderlo y sigue -mal que le pese- loco por ella. Marga es su nueva esposa, que se mostrará mucho más hábil y lista que él ante los acontecimientos que se avecinan.
Bora ofrece refugio al matrimonio de Hanna y Andris y les acoge en un sótano donde deberán esperar, sin ningún futuro en perspectiva. Marga deberá adecuarse a esta situación observando como su marido vive anclado en la pena y el recuerdo.

Narrado de una forma magistral, es fácil ponerse en la piel de cada uno de ellos y deslizarnos por la lectura preguntándonos si Marga les delatará a las SS, si Bora raptará a Hanna y huirá con ella, si Andris escapará enviando a la muerte a los otros tres, si morirán de pena en el horrible agujero, si alguno de los sirviente buscará sacar tajada de la situación…
Pero nada es simple, los seres humanos somos complicados y esta novela va de seres muy humanos y muy complicados.
Volverán a separarse pero no por mucho tiempo… porque el destino también exige su participación… y nosotros como lectores podemos fabular mil finales, pero Andahazi ya tiene previsto un increíble (?¡) final.

Una preciosa novela llena de matices, que tiene todo para gustar: un argumento envolvente en un momento de la historia de Europa en el que los valores que la construyeron dejan de tener sentido, unos personajes llenos de fuerza y un lenguaje elegante que en ningún momento se interpone al ágil ritmo de la narración. Vamos, de las que se lee de un tirón y da qué pensar.

El mar que nos trajo

Griselda Gambaro

¿Qué nos trajo el mar? Una hermosa historia. Una historia llena de sentimientos y de dolor, de fuerza y superación. Una historia marcada por el mar, por la búsqueda de una nueva vida mejor y marcada, cómo no, por lo que se deja atras.

Dicho así, parece una más de las narraciones que hablan de la emigración y el desarraigo, pero es mucho más que eso.
La bonaerense Griselda Gambaro rescata retazos de su propia historia para dar vida a Agostino (19 años),que dejará la isla de Elba y a su joven esposa (17 años) para navegar hacia Buenos Aires en busca de un futuro mejor.
Allá formará una nueva familia que se verá rota con la llegada de sus cuñados para devolverle a Elba y a su desconsolada mujer.

No es cuestión de entrar en detalles -algo debe dejársele al lector por descubrir-, pero esta situación pesará en las nuevas generaciones: la falta del padre, las terribles condiciones de vida, la llegada de otros hermanos, unos casamientos sin amor sólo para mantener la pobre vida que llevan, la repetición de clichés aprendidos, la dura vida del extranjero en Argentina…
Son personajes bien dibujados, con peso, muy creíbles, zarandeados por el vaivén de las circunstancias y que deben adaptarse a ellas para sobrevivir.

La narración se desenvuelve con fluidez, sin ningún tipo de adorno o descripción superfluos.
El lector tambien agradecerá la comodidad del tamaño de la letra que, junto a la “rapidez” del propio texto, hace que la lectura sea tremendamente agradable.
Por su parte, el contenido nos llevará a los sentimientos y esfuerzos de unos personajes que no nos son ajenos. ¿Acaso no nos hemos sentido extranjeros alguna vez?¿No hemos sentido la pérdida de aquél que amamos hasta el punto de querer morir también?¿No hemos luchado por sacar adelante a los hijos, haciendo lo imposible para ello?¿No hemos sentido el peso de algún secreto familiar?¿Y la pérdida de un padre a edad temprana?

Gambaro hace de lo local algo universal y nos dibuja un árbol genealógico al ritmo de los barcos que atraviesan el océano. Esto encierra El mar que nos trajo.

La víspera de casi todo

Víctor del Árbol

Con el Premio Nadal bajo el brazo, Victor del Árbol vuelve a aparecer como un gran contador de historias.
Ya comentamos en su día, en esta misma sección, a propósito de Un millón de gotas, que del Árbol era capaz de construir varias novelas en una: personajes que aparecen y desaparecen, que se enredan entre sí, sucesos en los que participan o recuerdan, vividos o soñados… novela de misterio, “thriller” psicológico,“culebron” familiar… no podría ponérsele una etiqueta a La víspera de casi todo, salvo que engancha desde el principio, lo cual no es poco en los tiempos que corren.

El entramado tiene como personaje central a un policía desencantado, Germinal Ibarra, que ve como sus días de gloria -debidos a la resolución del asesinato de la niña Amanda- no han hecho más que abrir aún más la herida de sus problemas personales.
Será él el hilo conductor de las vidas y los hechos de un puñado de personajes marcados por el dolor, con unas biografías difíciles de digerir.
Veremos historias de desaparecidos, malos tratos, delaciones, torturas, soledades… que el autor engarza con gran habilidad, sin dejar cabos sueltos.

Paola -la madre de Amanda- reaparece en la vida del policía en extrañas circunstancias y a través de ella en la Costa da Morte -Finisterre, el fin de todo lo conocido-, y en una madeja de personajes y sucesos que van desde la vida en el pueblo y el difícil encaje de los extranjeros a un incendio que terminó con toda una familia, la historia de una amistad y una traición ligadas a la dictadura Argentina, .. con sus protagonistas: Daniel, Martina, La Pecosa, Oliverio, Mauricio, Dolores, Julio,… todos ellos marcados por la locura, el dolor, la impotencia y el sufrimiento.
Todo es bastante límite en la narración. A pesar de que no es cronológica, o precisamente por ello, el lector se ve golpeado por los hechos que en ella se cuentan. Está llena de descubrimientos, de vacilaciones, de miedos… es una novela de misterio, pero mucho más completa por el estudio que hace de los actores de la “función”.
Se lee con interés, con rapidez, y deja un regusto de lástima y falta de esperanza por los protagonistas. O por todos nosotros… Estupenda novela.

Los informantes

Juan Gabriel Vásquez

El colombiano Juan Gabriel Vásquez no es precisamente un recién llegado. Cuenta en su haber con una larga lista de premios nacionales e internacionales – entre otros, Alfaguara 2011, English Pen Award 2012, y Real Academia Española 2014- que lo avalan como un escritor, ensayista y traductor de primer orden.

Dicho esto ¿Qué pasa con Los informantes? ¿Qué aporta al panorama literario? Se trata de una novela simple pero compleja, fácil de leer pero a ratos densa, con un personaje central -Gabriel Santoro- pero con un elenco de secundarios muy importante.

El argumento es, de entrada, de lo más sugerente: un escritor que se sumerge en la vida de una mujer alemana que llega a Colombia poco antes de la Segunda Guerra Mundial. La publicación de su libro traerá consigo la ira y el rechazo incomprensible de su padre. ¿Qué esconde ese odio? ¿Que secretos de esa época que evoca Gabriel Santoro hieren tanto a su progenitor?

Durante la narración asistiremos a ese encuentro entre padre e hijo, y con la muerte del primero, al esfuerzo del narrador por desenvolver las capas de la cebolla: los secretos de una comunidad de alemanes que se ven destinados a ingresar en campos de concentración, a la delación, o al exilio interior.
En ese período no es sólo Estados Unidos quien interna a los posibles enemigos (japoneses e italianos principalmente) en campos, negándoles los derechos que como ciudadanos tenían hasta entonces. En Sudamérica, y por presiones de los norteamericanos, muchos gobiernos optaron por medidas similares, afectando, como en este caso, a ciudadanos ejemplares incluyendo a los judío-alemanes.

Con estos mimbres, Vásquez elabora una crónica repleta de interrogantes y bucea en la relación paternofilial, la amistad, el implacable paso del tiempo, las decisiones comprometidas, los amores que no soportan los vaivenes de la vida, las renuncias, el sentimiento patriótico y sus derivadas…
Acompañaremos a un hombre que quiere reparar el daño, a los encausados, a los giros del destino, a los silencios, …a los intentos de redención que no son tales.

Repleta de intimismo y, a su vez, bastante quirúrgica al tratar los sentimientos, es una novela que se lee francamente bien y donde destaca la fuerza de los protagonistas: los dos Gabriel Santoro -padre e hijo-, Sara Guterman -la “materia” del libro-, Konrad Deresser y su hijo Enrique -sujetos del horror que desencadena la delación-…
Un ejemplo más de la gran fuerza que ocultan los secretos y que, a veces, al desvelarse, causan aún más dolor que el que trataban de evitar