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No apagues la luz

Bernard Minier

Convertido en uno de los nuevos divos del polar francés -una carrera plagada de premios y seguidores así lo avalan- Bernard Minier nos ofrece una nueva aventura del comandante Servaz.
Martin Servaz es un tipo a primera vista simple, si exceptuamos su gusto por la ópera y por estudiar los casos siempre desde un punto de vista diferente al del resto de sus compañeros. Increíblemente intuitivo, pulsa la tecla adecuada para dar un giro a las pistas, una nueva lectura a las declaraciones, es un auténtico zorro de la pesquisa, un sabueso.

En esta entrega, Servaz está ingresado en un centro para policías, noqueado por la horrible pérdida de su mujer. Asqueado, evita cualquier contacto con el exterior alimentándose del odio hacia su asesino… hasta que una llave de hotel llega a sus manos y le pone en la pista de un nuevo caso.
Su afán por saber le sacará de su aislamiento y comenzará una lucha en solitario por obtener la verdad.

En paralelo, una periodista de éxito, Christine Steinmeyer, está viendo arruinada su vida por un acosador, un ser violento que va apretándole las tuercas de manera inexorable.
Como habréis adivinado, ambas historias confluyen, brindándonos un amplio panorama de pistas, trampas, testigos, amenazas, agresiones…. que van tomando nuevos rumbos mientras avanzamos en la lectura.
Es de esas novelas plagadas de secretos y tics, que acaparan nuestra atención a poco que tengamos un poco de paciencia (no debemos de olvidar que, de entrada, resulta algo potente, ya que tiene 574 páginas).

Si la trama esta bien trazada y los personajes resultan creíbles, se debe en gran parte al esfuerzo que realiza Minier por documentarse. Así, el tratamiento que da al acoso, y en concreto al acoso y maltrato a la mujer, esta fundamentado en los libros de Marie-France Hirigoyen, lo que le da un marchamo de veracidad.
Lo mismo sucede con el tema de la carrera espacial o el mundo de la ópera, tambien presentes en la novela.

Vamos, lo tiene todo, y realmente uno no tiene ganas de apagar la luz sino de empezar el siguiente capítulo a la caza de una nueva pista o una nueva teoría a la que dar vueltas y comprobar si somos tan capaces como monsieur Servaz. Bienvenidos al universo de Bernard Minier.

La corredora

Carrie Snyder

Estamos ante un novela que lo tiene todo para gustar: una historia que arranca a principios de los años 20 y finaliza en los 90 narrada a través de su protagonista, una joven corredora canadiense.
Es el largo periplo de una muchacha que quiere competir cuando en los Juegos Olímpicos aún no participaban mujeres -el deporte era nocivo para una mujer nacida y educada para procrear- , que quiere vivir una vida independiente -cuando el destino de las mujeres era pasar de la tutela del padre a la del marido- , que quiere liberarse de una familia cuyos integrantes están repletos de sombras y culpas.

Aganetha -personaje ficticio que sirve de homenaje a la lucha de las mujeres en el campo deportivo- ganará, en 1928, una medalla de oro para Canada e iniciará esa nueva vida soñada. Sin embargo vivirá lastrada por multiples condicionantes: su rivalidad y amistad con Glad, su relación amorosa con John, la lucha por sobrevivir tras saborear el éxito, la complejidad de su vida familiar… de una manera u otra seguirá corriendo, que es su única manera de avanzar, de huir hacia adelante.

Carrie Snyder nos pasea por esas realidades complejas con mano maestra, sin caer en la sensiblería, y mostrándonos personajes con peso, muy reales, y a los que no se juzga en ningún momento a pesar de las decisiones que toman y los sucesos en los que se ven envueltos.

La narración, que parte del “secuestro” de la protagonista de un asilo por parte de dos jóvenes, se desdobla entre el pasado -los recuerdos infantiles, la familia y sus múltiples y terribles secretos-, el presente -correr, que al fin y al cabo es su forma de buscar la libertad- y ésta situación extraña de verse sacada de su “casa” por unos extraños que la engañan no se sabe muy bien por qué ni para qué…
Será precisamente la resolución de esa interrogante la que cerrará la novela de forma impecable y podremos colocar a cada personaje en su lugar y desentrañar sus últimos secretos. Muy recomendable.

En la trampa.Tres ensayos

Herta Müller

Tres ensayos componen este libro de Herta Müller titulado, En la trampa, que nos habla de los exiliados durante el nazismo -en concreto de Theodor Kramer– , de una superviviente del Holocausto –Ruth Kluger– , y de la poeta Inge Müller que se suicidó a mediados de los 70 en la RDA.

Es una línea temporal marcada por el dolor y la desdicha y unida a los textos y a la vida de sus “personajes”.
Para Herta Müller no hay más verdad que la vivida, que la escrita, y es la literatura la que da valor último a todo ello.

Müller, Premio Nobel de Literatura 2009, conoce de primera mano la represión y los años de censura, no en vano tuvo que exiliarse de la Rumania de Ceaucescu, y podemos considerarla una especie de testigo de los temas recogidos en los tres ensayos.
Hace suyo el dolor de todos estos testimonios, escarba, pero sin sensiblerías, en los hechos fríos, en las distintas circunstancias que llevan al ser humano al límite, a la locura, a una supervivencia tocada para siempre, al deseo de morir junto a la persona amada en una alambrada eléctrica… al dolor más profundo e inhumano.

Ella entiende qué es tener que huir con sus “papeles” -como lo hace Kramer, que regresa al cabo del tiempo con sus mismos escritos pero totalmente alienado-, lo que es sentirse perseguida y sin aire en su propio país, esperando al enemigo, esperando al fin.

Recoge textos de los tres autores y los deja indefensos ante nosotros, con muy pocas aportaciones. Una vez más insiste en que lo vivido, escrito, es lo que hace visualizar el dolor. La existencia de estos seres pasa por diversas formas de asimilar la situacion: la locura, el desapego, una suerte de adormilamiento de uno mismo, … que, en negro sobre blanco, nos hacen entender en cierto modo su horrible realidad.

Sus biografías, sumadas, suman a su vez la individualidad, y nos muestran la herida. Asi, Inge Müller se identifica con la Alemania del 33, los hombres del primer amor soldados a medio hacer, el llamamiento a filas en el 45. En sus versos pasa lista a los muertos, seca, cortante, una vez más la lista del dolor.

Como soldado vivió varios días bajo los escombros. Una experiencia de la que no pudo regresar intacta. Y es que autores como Semprún o Levi ya nos recuerdan que el superviviente no sale indemne ante el horror.

Ella sufre la censura más profunda, la propia, ante un régimen totalmente burocrático y desnazificador, con la delación y el stalinismo como normas. Su obra no se verá publicada hasta 1985, ella había muerto en un último intento de suicidio en 1966, dando una última bofetada al sistema.

“Mi vestido volverá a ti por correo
yo misma tal vez no regrese
deber y destino de soldado
cómo odio los cantos guerreros”
Inge Müller

El murciélago

Jo Nesbo

A estas alturas de la película quien más quien menos ha oído hablar del escritor escandinavo Jo Nesbo, bien sea por sus novelas de la serie Harry Hole -ésta es una de ellas- o por la adaptación al cine de otras como el caso de Headhunters -que ya fuera comentada en esta misma sección en su día-.

¿Qué interés tiene pues retomar a este autor? Bueno, pues la oportunidad que la editorial Random House en su colección Roja&Negra nos da de ir recuperando toda la serie. En concreto ésta que nos ocupa, El murcielago, es la primera entrega (1997) y en ella veremos el nacimiento del ya mítico Harry Hole, el alcoholico y desesperado Harry, con todos los secretos que ocultará a lo largo de la saga.

Otro motivo para leerla, que Harry trabajará en Australia, formando pareja con un policía aborigen a fin de descubrir al asesino de una chica australiana. Veremos a nuestro hombre rodeado de “sabor local” -costumbres, mitología, folklore.. lejos del frío de su Noruega natal- , enamorado, desquiciado, luchando desesperado contra la muerte… y en todos los estados a los que un ex-alcohólico (si es que uno puede dejar de ser ex-algo) puede llegar cuando las circunstancias le impulsan a ello.

Poco amigo de los mandos y las ordenes, se meterá en mil problemas y su relación cada vez más estrecha con su compañero policia Andrew Kensington le hará enfrentarse a situaciones nuevas para él.
Lo que en un principio se planteaba como una “simple” violación se irá complicando sobremanera … y no os puedo contar mucho más, salvo que Harry, nuestro duro amigo, quedará tocado de nuevo.

Lo dicho, para los que no conozcaís a Hole una buena manera de hacerlo y para los ya adictos una forma estupenda de llenar los “huecos” de su vida pasada.
Y, tranquilos, que a pesar del canto del cucaburra,  Harry regresa a Oslo para seguir haciendo frente a los más malos.

Mistralia

Eugenio Fuentes

Cuando el detective Ricardo Cupido -un tipo tranquilo, amante de la verdad y la justicia, que practica el ciclismo y gusta mucho a las mujeres pero huye de los compromisos- se enfrenta a un caso de asesinato en su propio pueblo -Breda- poco se imagina lo que ello va a influir en su vida…

Eugenio Fuentes, su creador, ha logrado consolidarse como uno de nuestros escritores de novela negra más cotizados en el extranjero (se ha traducido traduce a más de 12 idiomas) y en esta entrega se muestra quizá más localista pero no por ello menos interesante.

He de confesar que la novela me llamó la atención -aparte de porque sigo a Fuentes- por su portada (vaya, que tontería, pensarán algunos..).
Asó, el molino de energía eólica me recordaba mis últimas vacaciones y las discusiones de cómo se subiría a su torreta, para que serviría la puerta de la base, como arreglarían las averías…, los chistes del enanito que manejaba el aparato desde el interior…
Cosas que en la novela tienen su aquél porque el cadáver aparece colgando del molino eólico….. y no voy a daros más carnaza.

La asesinada es una alta directiva de Mistralia, empresa dedicada a la explotación de energía eólica, y -como en las de Agatha Christie- todo el mundo tiene razones para matarla: un ex-novio, una compañera a la que le levantó el novio, otra compañera a la que hacía mobing, un rival del trabajo, unos granjeros que van a ser expropiados…. todo en el contexto de una empresa que necesita comprar tierras y una parte de los habitantes de éstas que no quieren vender…..

Hay de todo y para todos y escrito de forma muy agil, rápida, que genera esas ganas de continuar y llegar al desenlace que hace que sus casi 300 páginas se pasen en un voleo.
En cuanto a nuestro amigo Cupido una vez más da con la verdad aunque no con la que él considera justa… y sin apenas despeinarse.

El pasajero

Jean-Christophe Grangé

De un tiempo a esta parte la novela negra se está acercando cada vez más a otros géneros -los mal llamados subgéneros- como el terror o lo paranormal…, tanto que a veces nos cuesta “encasillar” un título porque se mezclan varios ingredientes: el detective típico pasa a tener delirios, trances o es amante de todo tipo de psicotrópicos, o bien lleva un microchip que le dota de poderes extrasensoriales, o directamente es un clon fruto de investigaciones de laboratorio o de la inteligencia militar de una superpotencia.

Así, las investigaciones van desde granjas de reproducción de seres humanos, a enigmas en torno a ritos chamánicos, satánicos o vaya usted a saber…. Lo que no cambia es la pelea con el poder oscuro ya sea el establecido -la judicatura, los propios compañeros de comisaría…- o el que escapa del entendimiento  -apariciones, dobles personalidades, conspiraciones, …-

En la polar francesa destacan en este apartado nuestro viejo conocido Franck Thilliez y su detective Sharko -enredado en sus tramas genéticas y sus problemas de personalidad- y, como no, el afamado Jean-Christophe Grangé, con una amplia biblíografía e incluso una adaptación al cine muy exitosa de su novela Los ríos de color púrpura.

En el pasajero, Grangé se descuelga con una trama endiablada: una serie de individuos que sufren fugas psíquicas -se olvidan de quienes son y adoptan otras personalidades-, un asesino que utiliza la mitología como fuente de sus atrocidades, un surtido de asesinatos a cada cual más bizarro…. hilados con un ritmo trepidante.

¿Y quienes protagonizan la trama? Pues sí, hay una pareja, pero actúan en paralelo: la inspectora Chatelet  -otra con graves problemas personales- que cree sin reservas en la inocencia del psiquiatra Mathias Freire -un “abducido”- y se pasan la novela transitando entre Burdeos, Marsella, París….., mucho material y muchas situaciones que ponen los pelos de punta.

A pesar de su larga extensión -más de 700 páginas- puede ser la novela del verano… Si te gusta pasar penalidades con sus protagonistas, (amnesias, palizas, descubrimientos macabros del pasado, visitas a psiquiátricos, las tripas de la vida de la gente de la calle…)  que la noir no es sólo para las largas noches de invierno, es algo que todos los aficionados al género sabemos muy bien… al borde de la piscina también podemos sentir la llegada del Mal.. ¿o no?