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Parte hartu gure blogean

Observada

Renée Knight

Renée Knight tiene una larga trayectoria como guionista de cine y televisión (Channel Four, BBC y Capital Films) y eso se nota. Vaya si se nota. La novela que nos ocupa es ágil, de ritmos cambiantes y de sorpresas constantes.

El mismo argumento ya promete: una mujer triunfadora, esposa y madre ejemplar, encuentra en su casa un libro cuya historia es su propia historia, la de lo sucedido durante unas vacaciones en España. Borrado de su mente durante muchos años aparece de nuevo en toda su crudeza y amenaza con acabar de un plumazo con su seguridad.

De entrada puede parecer el argumento de una miniserie de televisión, pero nada más lejos: ella está desesperada, el autor del libro amenaza con arruinarle la vida, ella se debate entre contarle o no la verdad a su familia, él quiere llevar lo más lejos posible su venganza.Y nos van desvelando ese oscuro secreto, una porque lo ha vivido, el otro actuando “de oídas” y ambos sumidos en una espiral terrible de odio y frustración.

Los personajes aparecen muy bien dibujados y la historia cambia a cada momento, ya que vamos sabiendo un poco más de “aquello”. Una vez más nos encontramos ante una novela negra que va creciendo a cada página: versiones encontradas, pistas, secretos, miedos…y cuando parece que todo encaja se vuelve a desencajar.

Nada es accesorio y en la última página descubrimos que la autora nos ha llevado a un final diferente que conlleva la aceptación del horror y la lucha por recuperar a su hijo.
Todos sufren, cada uno en su medida y forma, más o menos conscientemente y nos queda la interrogante de los motivos de “el perfecto desconocido” para actuar como lo hizo aunando lo más vil con la valentía más absoluta.
Decir que mantiene en vilo es decir poco. Decir que mantiene el interés de principio a fin sería la mejor definición. Black del bueno.

La corredora

Carrie Snyder

Estamos ante un novela que lo tiene todo para gustar: una historia que arranca a principios de los años 20 y finaliza en los 90 narrada a través de su protagonista, una joven corredora canadiense.
Es el largo periplo de una muchacha que quiere competir cuando en los Juegos Olímpicos aún no participaban mujeres -el deporte era nocivo para una mujer nacida y educada para procrear- , que quiere vivir una vida independiente -cuando el destino de las mujeres era pasar de la tutela del padre a la del marido- , que quiere liberarse de una familia cuyos integrantes están repletos de sombras y culpas.

Aganetha -personaje ficticio que sirve de homenaje a la lucha de las mujeres en el campo deportivo- ganará, en 1928, una medalla de oro para Canada e iniciará esa nueva vida soñada. Sin embargo vivirá lastrada por multiples condicionantes: su rivalidad y amistad con Glad, su relación amorosa con John, la lucha por sobrevivir tras saborear el éxito, la complejidad de su vida familiar… de una manera u otra seguirá corriendo, que es su única manera de avanzar, de huir hacia adelante.

Carrie Snyder nos pasea por esas realidades complejas con mano maestra, sin caer en la sensiblería, y mostrándonos personajes con peso, muy reales, y a los que no se juzga en ningún momento a pesar de las decisiones que toman y los sucesos en los que se ven envueltos.

La narración, que parte del “secuestro” de la protagonista de un asilo por parte de dos jóvenes, se desdobla entre el pasado -los recuerdos infantiles, la familia y sus múltiples y terribles secretos-, el presente -correr, que al fin y al cabo es su forma de buscar la libertad- y ésta situación extraña de verse sacada de su “casa” por unos extraños que la engañan no se sabe muy bien por qué ni para qué…
Será precisamente la resolución de esa interrogante la que cerrará la novela de forma impecable y podremos colocar a cada personaje en su lugar y desentrañar sus últimos secretos. Muy recomendable.

La casa de las miniaturas

Jessie Burton

La Casa de las miniaturas es de esas novelas que lo tienen todo: una “localización” que da para mucho -la Amsterdam de fines del XVII, portuaria, rica, donde se enfrentan el nuevo mundo de la burguesía y el fanatismo del poder establecido- ; unos personajes muy bien dibujados -los mercaderes, los criados, las sirvientas, los esclavos, los “guardianes” de las buenas costumbres, la gente de malvivir..- ; y muchas cosas para contar, porque cada personaje viene a tener su propia historia que, a su vez, se intercala con las historias de los demás.

No faltan muchos secretos, muchos misterios, que se esconden tras los muros de las casas de los habitantes de la ciudad. Nada es lo que parece: ni los matrimonios por conveniencia, ni el boato de las grandes fiestas, ni el ambiente de los arrabales. No manda quien parece mandar y una doble moral campa a sus anchas.
Los personajes creados por Jessie Burton se ven inmersos en un corsé que les oprime pero difícilmente pueden salir de él sin jugarse el tipo, el negocio o el respeto de la comunidad.
Todo se permite si es a escondidas, pero los “guardianes de la rectitud” estan ahí para reprimir cualquier actitud equivocada.

Y la protagonista -o para ser más exactos, la más revelante de ellas- es una niña de 18 años a la que casan con un distinguido comerciante. Ella, en un principio ingenua y pueblerina, irá creciendo en un medio hostil donde nadie la quiere -menos aún su nueva “familia”- ni la respeta, para terminar comprendiendo mejor que ninguno de ellos las reglas del juego.
Nuestra muchacha, Nella, deberá desentrañar cada uno de los hilos de la madeja de la mano de la Casa de las miniaturas que le regala su marido y a la que se irán sumando figuritas cuya procedencia desconoce y que a su vez guardan un papel esencial en la trama.

Espero no haber destripado mucho, y sí en cambio despertado el interés sobre esta novela que no en vano ha ganado el National Book Award en el Reino Unido, consiguiendo un gran éxito de ventas.
Es de esas novelas en que merece la pena “colarse”, ya que los ratos de buena lectura estan garantizados.
Y otra cosa, las incógnitas nos acompañan hasta la última página…

El murciélago

Jo Nesbo

A estas alturas de la película quien más quien menos ha oído hablar del escritor escandinavo Jo Nesbo, bien sea por sus novelas de la serie Harry Hole -ésta es una de ellas- o por la adaptación al cine de otras como el caso de Headhunters -que ya fuera comentada en esta misma sección en su día-.

¿Qué interés tiene pues retomar a este autor? Bueno, pues la oportunidad que la editorial Random House en su colección Roja&Negra nos da de ir recuperando toda la serie. En concreto ésta que nos ocupa, El murcielago, es la primera entrega (1997) y en ella veremos el nacimiento del ya mítico Harry Hole, el alcoholico y desesperado Harry, con todos los secretos que ocultará a lo largo de la saga.

Otro motivo para leerla, que Harry trabajará en Australia, formando pareja con un policía aborigen a fin de descubrir al asesino de una chica australiana. Veremos a nuestro hombre rodeado de “sabor local” -costumbres, mitología, folklore.. lejos del frío de su Noruega natal- , enamorado, desquiciado, luchando desesperado contra la muerte… y en todos los estados a los que un ex-alcohólico (si es que uno puede dejar de ser ex-algo) puede llegar cuando las circunstancias le impulsan a ello.

Poco amigo de los mandos y las ordenes, se meterá en mil problemas y su relación cada vez más estrecha con su compañero policia Andrew Kensington le hará enfrentarse a situaciones nuevas para él.
Lo que en un principio se planteaba como una “simple” violación se irá complicando sobremanera … y no os puedo contar mucho más, salvo que Harry, nuestro duro amigo, quedará tocado de nuevo.

Lo dicho, para los que no conozcaís a Hole una buena manera de hacerlo y para los ya adictos una forma estupenda de llenar los “huecos” de su vida pasada.
Y, tranquilos, que a pesar del canto del cucaburra,  Harry regresa a Oslo para seguir haciendo frente a los más malos.

Mistralia

Eugenio Fuentes

Cuando el detective Ricardo Cupido -un tipo tranquilo, amante de la verdad y la justicia, que practica el ciclismo y gusta mucho a las mujeres pero huye de los compromisos- se enfrenta a un caso de asesinato en su propio pueblo -Breda- poco se imagina lo que ello va a influir en su vida…

Eugenio Fuentes, su creador, ha logrado consolidarse como uno de nuestros escritores de novela negra más cotizados en el extranjero (se ha traducido traduce a más de 12 idiomas) y en esta entrega se muestra quizá más localista pero no por ello menos interesante.

He de confesar que la novela me llamó la atención -aparte de porque sigo a Fuentes- por su portada (vaya, que tontería, pensarán algunos..).
Asó, el molino de energía eólica me recordaba mis últimas vacaciones y las discusiones de cómo se subiría a su torreta, para que serviría la puerta de la base, como arreglarían las averías…, los chistes del enanito que manejaba el aparato desde el interior…
Cosas que en la novela tienen su aquél porque el cadáver aparece colgando del molino eólico….. y no voy a daros más carnaza.

La asesinada es una alta directiva de Mistralia, empresa dedicada a la explotación de energía eólica, y -como en las de Agatha Christie- todo el mundo tiene razones para matarla: un ex-novio, una compañera a la que le levantó el novio, otra compañera a la que hacía mobing, un rival del trabajo, unos granjeros que van a ser expropiados…. todo en el contexto de una empresa que necesita comprar tierras y una parte de los habitantes de éstas que no quieren vender…..

Hay de todo y para todos y escrito de forma muy agil, rápida, que genera esas ganas de continuar y llegar al desenlace que hace que sus casi 300 páginas se pasen en un voleo.
En cuanto a nuestro amigo Cupido una vez más da con la verdad aunque no con la que él considera justa… y sin apenas despeinarse.

Lo que dijo Harriet

Beryl Bainbridge

Estamos ante una de esas novelas de pequeño formato que parecen simples pero no lo son: sus personajes, muy complejos y su trama, en principio predecible, se vuelve cada vez más compacta y oscura.
¿Qué puede haber de terrible y/o censurable en la amistad de dos menores de vacaciones en la playa?¿Pueden ser capaces de cualquier cosa con tal de vencer su aburrimiento o de explorar nuevas sensaciones?¿Es la maldad un ingrediente más en su relación o es acaso lo más importante en ella?

Beryl Bainbridge marca rápidamente las reglas del juego: la bella Harriet y la sin-nombre amiga dedicaran sus vacaciones a escribir sus diarios y a escudriñar en las vidas de los que les rodean.
Harriet pasa por ser una mala influencia, ya que está más adelantada para su edad que nuestra otra protagonista. Sin embargo, hay momentos en que incluso dudamos que existan ambas, siendo Harriet una parte del yo de la protagonista sin nombre.

Así las cosas, la figura del Zar -un hombre casado, corriente, vulgar, que cae en las redes de la belleza de las jovenes lolitas- cobrará una gran importancia: se convertirá en la diana de las acciones de las muchachas, en una diana peligrosa que marcará la vida de todos ellos para siempre.

Importante relevancia tienen el resto de actores del drama, cuyas voces nos llegan a través de la protagonista: la mujer del Zar -una mujeruca sin importancia-, su hermana -madre de un hijo deficiente-, los padres de Harriet -siempre ausentes-, el canónigo -en su sempiterna lucha contra el mal-…. y los miedos de la propia e inominada protagonista ante la actitud de sus padres, hartos de sus tonterías y líos.

Esta novela fue escrita en 1960 y no encontró editor hasta 1972, por lo “desagradable y truculento” del entramado. Ello es una razón más para echarle una ojeada y comprobar si era precisa esta ¨autocensura¨.
Sea como fuere aseguro que aunque uno se teme lo peor, la novela aporta mucho más que ésto, pasando de ser un entretenimiento más o menos seductor a una realidad sangrienta, que pone de manifiesto la crueldad de la infancia y la capacidad de la manipulación para manejar individuos tengan estos la edad que tengan.

Nunca sabremos si al Zar sus minutos de gloria le valieron la pena…

Vestido de novia

Pierre Lemaitre

Nos estamos acostumbrando a la polivalencia: escritores que de sesudos ensayos pasan a escribir guiones de series de éxito, del libro infantil a canciones para grupos de rock… Lemaitre ha pasado de ser un afamado autor de thrillers a ganar un premio Goncourt con una novela que nos sorprendió agradablemente y que comentamos en este blog, Nos vemos allá arriba.

Dicho esto, se encendió mi curiosidad: ¿que daría de sí Lemaitre en el mundo del suspense? Un autor premiadísimo como él (Premio Salon du Polar, Premio Festival de Cognac, Premio novela negra europea, Dagger Award…) bien merecía una “visita”.

Pues bien, en el trascurso de 291 paginas, Lemaitre nos sorprende una y otra vez: Sophie Duguet parece un personaje totalmente a la deriva, ha enloquecido y es impredecible. Sophie Duguet no es consciente de nada de lo que le pasa, no entiende nada en absoluto. Sophie Duguet es buscada por la policía por múltiples asesinatos… ¿Quién es Sophie? ¿Qué está pasando?¿Es realmente la truculenta asesina que se nos presenta?¿Qué le pasa para que esté fuera de control?

¡Ay señoras y señores! ¡”Surprise, Surprise”! Nuestra amiga no está sola en este embrollo y a partir de este hecho la narración dará un vuelco inesperado.
En su huida hacia adelante iremos descubriendo todo aquello que creíamos intuir.
Lemaitre nos deja sin aliento mientras va desgranando la acción, la venganza, el olor a sudor y a miedo de los protagonistas, .. mientras que no dejamos de preguntarnos que es cierto y que no, a donde puñetas va a conducirnos todo lo que va sucediendo, si podremos revindicar a Sophie ya que ella parece no poder hacerlo (de hecho Sophie no se dirige al lector en ningún momento).

El ritmo no decae hasta el final, en el cual descubriremos el por qué del titulo de la novela “vestido de novia”, que marcará la sorprendente bajada de telón de la misma. Vamos, para no perderse.

Nos vemos allá arriba

Pierre Lemaitre

De entrada cuando uno se acerca a un libro premiado -en este caso con el afamado Goncourt- lo hace con un cierto prejuicio. Además si el escritor es francés al prejuicio se le suma un punto de “hala, barriendo para casa”.
A pesar de ello, o precisamente por ello, hemos elegido  Nos vemos allá arriba de Pierre Lemaitre para ver qué nos ofrece. Y hemos descubierto que nos ofrece mucho y bueno.

Lemaitre situa la narración pocos días antes del armisticio de la Gran Guerra -de la que se cumple el centenario-, en las trincheras, en un momento crucial para la vida de sus tres protagonistas que quedarán marcados y unidos por estos hechos.
Los soldados Maillard y Pericourt, de diferentes clases sociales pero que se deben la vida el uno al otro, y deberán hacer frente a las graves heridas del segundo, y el malvado Pradelle, un teniente cuya única obsesión es hacerse rico y mantener su status de aristócrata venido a menos.

Una novela que parece un folletín, de fácil lectura, pero que, nos nos engañemos, tiene unos personajes muy bien dibujados, que nos llevan del asco a la ternura con gran velocidad.
Tanto los principales como toda la reata de secundarios: la familia Pericourt, Cecile el amor perdido de Maillard, Merlin el casposo funcionario, los alcaldes sin valores éticos, los juegos de la política … porque otra línea sobre la que pivota la acción -ademas de las andanzas de los dos protagonistas- son los manejos de Pradelle para enriquecerse a costa de los cadáveres de los soldados, manejos y cambalaches que nos recuerdan mucho a los que, desgraciadamente, se destapan a diario en nuestro país.

¿Novela de aventuras? ¿Retrato costumbrista? ¿Alegato antibélico? ¿Suspense psicologico? Un poco de todo, narrado con gran maestría y con vueltas de tuerca constantes. Odiamos, tememos, sentimos pena, nos acercamos y nos alejamos de los protagonistas, que componen una gran novela coral.
Nuestros dos soldados -Maillard y Pericourt- y el teniente Pradelle, serán al fin protagonistas del intento -cada cual por su lado, con sus métodos y sus finalidades propias- de hacer “saltar la banca” y conseguir, con toda suerte de subterfugios, hacerse con una fortuna a costa del recuerdo de los héroes muertos.

¿Quién se llevará el gato al agua? ¿Recibirán los malhechores su justo castigo?
¿Qué pasará con los caídos en combate?¿Olvidara pronto la prensa los escándalos?
Slo hay un camino para saberlo, disfrutar de la lectura de la novela de Pierre Lemaitre.

Requiem habanero por Fidel

J. J. Armas Marcelo

Para unos “El Caballo”, para otros “El Hombre”, es -querámoslo o no- , una de las figuras clave del siglo XX. Fidel Castro Ruz, a sus 88 años sigue siendo motivo de polémica, de crítica o de veneración (o de todo a la vez).
La novela que nos ocupa compone junto a Así en La Habana como en el cielo y El niño de luto y el cocinero del Papa una trilogía llena de ironía, conocimiento y profunda admiración por el pueblo cubano.

Armas Marcelo es a su vez un isleño, canario y de vocación habanero, tiene ese no se qué que une a las gentes rodeadas por el mar y en cierto modo asfixiadas por éste.
Eterno fabulador, cuenta y descuenta las horas de Walter Cepeda, coronel retirado de la Seguridad del Estado -un seguroso- desde que recibe una llamada de su hija desde Barcelona anunciándole la muerte del Comandante en jefe.

Walter debe hacer frente a sus angustias personales -hace un recorrido sobre su trayectoria como ojos y oídos de Raúl Castro-, a su fracaso como esposo y padre -no tiene el respeto de sus féminas y ni su mujer ni su hija son modelos de la Revolución-.
Esta última salta de ser bailarina de Tropicana a casarse con un catalán para terminar bailando en garitos de Barcelona.

Su mundo se desmorona, y él lo sabe hace tiempo y nos despliega toda una serie de hechos que nos llevan a entender ese deterioro del régimen.
Esa larga noche Walter sufre, suda, tiembla… ante un final anunciado y que no se sabe como será.
No se fía del rumor -La Habana es una ciudad llena de rumores- pero sabe que el régimen hace aguas hace tiempo y su duda es si habrá una invasión que será repelida por los auténticos revolucionarios o un reparto a “la rusa” del poder, es decir, de la economía.

Con la voz de Walter como narrador – en ese estilo tan propio y rico de J.J. mezclando magistralmente los modismos habaneros- conoceremos sus andanzas en la guerra de Angola, su trabajo como interrogador en Villa Marista (sus casos “especiales” como Heberto Padilla), sus amores, su relación con su díscola hija, sus problemas de ansiedad….. y la negación íntima como hombre creado y criado por la revolución a afrontar el fracaso de ésta.[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=Jf0Wg02-KiY[/youtube]

La novela es crítica, llena de matices, irónica e inteligente, pero rezuma, como otras de sus obras, un amor al pais y a sus gentes, una enorme admiración a ese cocodrilo que espera a que ocurra algo que le saque de este largo letargo.
Fidel Castro ha muerto ya muchas veces, creo que los propios cubanos ya ni esperan su muerte definitiva. Han visto caer a hombres fuertes, posibles sucesores -Huber Matos, El Che, Ochoa, De La Guardia, Robaina…. y saben que el futuro es imprevisible e incierto. Solo cabe esperar, junto con J.J., que los cubanos no pierdan en ningún caso la dignidad.
Lejos quedan ya los tiempos de sloganes pegadizos… nunca más será 26.

El pasajero

Jean-Christophe Grangé

De un tiempo a esta parte la novela negra se está acercando cada vez más a otros géneros -los mal llamados subgéneros- como el terror o lo paranormal…, tanto que a veces nos cuesta “encasillar” un título porque se mezclan varios ingredientes: el detective típico pasa a tener delirios, trances o es amante de todo tipo de psicotrópicos, o bien lleva un microchip que le dota de poderes extrasensoriales, o directamente es un clon fruto de investigaciones de laboratorio o de la inteligencia militar de una superpotencia.

Así, las investigaciones van desde granjas de reproducción de seres humanos, a enigmas en torno a ritos chamánicos, satánicos o vaya usted a saber…. Lo que no cambia es la pelea con el poder oscuro ya sea el establecido -la judicatura, los propios compañeros de comisaría…- o el que escapa del entendimiento  -apariciones, dobles personalidades, conspiraciones, …-

En la polar francesa destacan en este apartado nuestro viejo conocido Franck Thilliez y su detective Sharko -enredado en sus tramas genéticas y sus problemas de personalidad- y, como no, el afamado Jean-Christophe Grangé, con una amplia biblíografía e incluso una adaptación al cine muy exitosa de su novela Los ríos de color púrpura.

En el pasajero, Grangé se descuelga con una trama endiablada: una serie de individuos que sufren fugas psíquicas -se olvidan de quienes son y adoptan otras personalidades-, un asesino que utiliza la mitología como fuente de sus atrocidades, un surtido de asesinatos a cada cual más bizarro…. hilados con un ritmo trepidante.

¿Y quienes protagonizan la trama? Pues sí, hay una pareja, pero actúan en paralelo: la inspectora Chatelet  -otra con graves problemas personales- que cree sin reservas en la inocencia del psiquiatra Mathias Freire -un “abducido”- y se pasan la novela transitando entre Burdeos, Marsella, París….., mucho material y muchas situaciones que ponen los pelos de punta.

A pesar de su larga extensión -más de 700 páginas- puede ser la novela del verano… Si te gusta pasar penalidades con sus protagonistas, (amnesias, palizas, descubrimientos macabros del pasado, visitas a psiquiátricos, las tripas de la vida de la gente de la calle…)  que la noir no es sólo para las largas noches de invierno, es algo que todos los aficionados al género sabemos muy bien… al borde de la piscina también podemos sentir la llegada del Mal.. ¿o no?