«Era 1861. Flaubert estaba escribiendo Salammbô, la luz eléctrica era todavía una hipótesis y Abraham Lincoln, al otro lado del océano, estaba combatiendo en una guerra cuyo final no vería».
Este es el contexto, el momento histórico de Seda; la historia que, en la década de los 90, colocó a Alessandro Baricco entre los grandes escritores italianos de los últimos tiempos.


